11 de enero de 2011

Olivetti Personal ET 510

Hoy tuve un "atacazo artístico", como decía Neil en la primera temporada de Art Attack!.

Mi corazón latía a un ritmo de 180 lpm mientras subía las escaleras. La vieja Olivetti de la familia me estaba esperando, a pesar de ser inanimado para la mayoría de las personas yo tengo la capacidad de sentir un espíritu o algo que la posee.

Fue por momentos la vedette de una empresa familiar en pleno crecimiento, cuando las computadoras aún no eran tan accesibles como para que todos tuvieramos una.

Cuando abrí la puerta del armario la vi, estaba triste, esperándome. Un poco de polvo tenía, pero no fue difícil quitarlo. Recé para que funcionara. Creo que Dios escuchó.

La máquina de escribir Olivetti todavía es pionera, es realmente estimulante el sonido que emite cada vez que aprieto un botón (es bastante cheta la máquina, parece un teclado de PC, a pesar de tener más de 15 años!). Siento que puedo escribir un libro en cuestión de minutos, mis dedos se vuelven locos siguiendo el compás que marcan mis neuronas. Si quieren tener una experiencia renovadora, quizás buscar en las fuentes es la respuesta.

La evolución no implica seguir el camino de la mayoría, sino tener libertad y mansedumbre. Es en ese cosmos donde evolución y felicidad se funden en un solo cuerpo.

Saludos, Lucho! 

P.D: al final creo que lo del anonimato es cualquiera. Me llamo Luciano Nahás Combina.
Twitter: @luchitokool Facebook: no tengo, tengo vida privada.

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